Seca completamente los muslos de pollo con papel de cocina y sazónalos ligeramente con sal y pimienta por ambos lados. En un bol pequeño, bate la salsa de soja, el azúcar granulada, el vinagre de arroz, el jengibre rallado y el ajo rallado hasta que se disuelva el azúcar. Reserva la salsa.